sábado, 22 de agosto de 2026

La vivienda digna en Chile

El Sueño de la Casa Propia: Una Deuda Histórica sin Saldar

La historia de la vivienda en Chile republicana no es solo la historia de una carencia, sino un crudo reflejo de las tensiones sociales y las contradicciones de su modelo de desarrollo. Es la historia de un sueño —la casa propia— que el Estado ha prometido una y otra vez, pero que para millones ha sido un espejismo, transformándose en un drama de exclusión, precariedad y segregación que persiste hasta nuestros días.


I. El Génesis de la Precariedad: La Explosión Demográfica y las "Poblaciones Callampas"


El problema hunde sus raíces en el mismo origen de la república, pero fue durante el siglo XX cuando estalló con toda su crudeza. Las intensas migraciones del campo a la ciudad, especialmente hacia Santiago, desbordaron toda capacidad de respuesta. La ciudad no pudo absorber a la masa de nuevos habitantes, y la respuesta popular fue la autoconstrucción de viviendas con cualquier material a mano: latas, cartones y maderos viejos.


Estos asentamientos, que brotaban con la rapidez de un hongo, fueron bautizados con el despectivo nombre de "poblaciones callampas". No eran una solución, sino una expresión de la desesperación. Se instalaban en terrenos baldíos, a menudo en las riberas de ríos y zanjones, zonas de nadie, peligrosas y marginadas. Para 1952, ya albergaban a 75.000 personas en Santiago, un 6,25% de la población. Catorce años después, la cifra se había casi triplicado, llegando a 200.000 personas.


II. La Toma de Terrenos y el Movimiento de Pobladores: La Respuesta Organizada


La falta de soluciones estatales convirtió la ocupación ilegal de terrenos en la única vía para millones de familias. La "toma" se transformó en un acto de organización y resistencia social. El hito fundacional de este movimiento fue la Toma de La Victoria el 30 de octubre de 1957. Familias que vivían hacinadas a orillas del Zanjón de la Aguada, hartas de la indiferencia, ocuparon la chacra La Feria. La orden de desalojo fue frenada por la intervención del arzobispo José María Caro, permitiendo la permanencia de los ocupantes y el nacimiento de una de las poblaciones más emblemáticas del país.


Este movimiento se radicalizó y masificó con el tiempo. Entre 1968 y 1971, se produjeron 416 tomas, y 54 familias, un 10% de la población de Santiago, logró un terreno por esta vía.


III. Los Intentos Estatales: De la "Operación Sitio" a las Poblaciones Obreras


El Estado no fue ajeno a la crisis, aunque sus respuestas fueron a menudo paliativos. En 1953 se creó la Corporación de la Vivienda (CORVI). Durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964-1970), se implementó la "Operación Sitio" , un programa que entregaba lotes semiurbanizados de 9×18 metros con servicios básicos, dejando que las familias construyeran sus propias viviendas. Aunque entregó alrededor de 80.000 sitios en Santiago, fue una solución a medias que, por su lentitud, no logró contener la ola de tomas.


Paralelamente, existieron otros modelos. La Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) jugó un rol crucial en la creación de poblaciones obreras. La ley establecía que el 5% de las utilidades de las empresas estatales debía destinarse a viviendas para sus trabajadores, dando origen a barrios como la población MADECO. También hubo iniciativas para empleados públicos, aunque en mucha menor escala. Estas soluciones, sin embargo, fueron limitadas y no abordaron el problema estructural.


IV. El Quiebre de la Dictadura: La Vivienda como Mercancía


El golpe de Estado de 1973 marcó un punto de inflexión radical. La dictadura cívico-militar (1973-1990) desmontó el rol del Estado como garante del derecho a la vivienda. El concepto de "vivienda social" se institucionalizó, pero con un nuevo significado: ya no era un derecho, sino un bien de consumo para los más pobres, construido con materiales de bajo costo y de tamaño reducido.


Se impuso un modelo de Estado subsidiario neoliberal. El Estado dejó de construir para pasar a subsidiar la demanda, inyectando recursos a las inmobiliarias privadas para que construyeran viviendas sociales. Esto resultó en una segregación socioespacial masiva, erradicando poblaciones callampas y campamentos de las zonas céntricas para relocalizar a la pobreza en la periferia sur de Santiago. Bajo una lógica de "profilaxis urbana", se buscó "limpiar" la ciudad, alejando a los pobres y consolidando una ciudad dual.


V. El Presente: La Persistencia de la Precariedad y el "Ruco"


El modelo neoliberal se mantuvo y profundizó con la democracia. Si bien se redujo el déficit cuantitativo, la calidad y localización de las viviendas sociales crearon nuevos problemas. El símbolo más crudo de esta herencia es la aparición de los "rucos" en la actualidad. Este término, que en mapudungun designa la vivienda tradicional mapuche, ha sido cooptado y degradado para nombrar las improvisadas viviendas de quienes han quedado completamente fuera del sistema.


La cifra es elocuente: en abril de 2024, se contabilizaron 21.272 rucos en Chile, un 102% más que en 2017. Este fenómeno demuestra el fracaso del modelo: décadas de políticas de vivienda no han hecho más que reproducir la misma precariedad que se intentaba erradicar en los años 50, ahora bajo un nuevo nombre y con una carga de estigma y criminalización aún mayor.


VI. Conclusión: El Espejismo de la Solución


La historia de la vivienda en Chile es la historia de un fracaso estructural. Durante el siglo XX, el Estado intentó ser un actor central con la CORVI y la Operación Sitio, pero fueron esfuerzos insuficientes ante la magnitud del problema. La dictadura, con su modelo subsidiario, no resolvió nada, sino que mercantilizó la necesidad básica, consolidando una ciudad profundamente segregada, donde la geografía determina el destino de las personas.


Este drama chileno contrasta con los modelos de otros países, tanto socialistas como capitalistas, que han abordado la vivienda con políticas de Estado a largo plazo. Mientras que, en el polo opuesto, la vivienda era considerada un derecho fundamental garantizado por el Estado (con sus propias crisis y problemas de calidad), el modelo chileno la convirtió en un producto más del mercado. Incluso en países capitalistas desarrollados, la vivienda social suele ser vista como un pilar del bienestar, con estándares de calidad e integración urbana que aquí son una excepción.


Chile, paradójicamente, se ha destacado por su "éxito" en reducir el déficit habitacional cuantitativo, pero el costo ha sido una ciudad fracturada, una sociedad segregada y la persistencia de la precariedad, ahora reciclada bajo el estigma de los "rucos". La deuda no es solo de viviendas, sino de dignidad y de un proyecto de país que, por décadas, ha dejado a sus ciudadanos más vulnerables a merced de un mercado que no les ve como personas, sino como un negocio.




Opinión

La historia explica por qué China derrotará a EEUU en la economía del futuro: ya ocurrió algo similar hace 2.000 años

  • La prohibición de EEUU de exportar chips avanzados a China ha sido clave
  • Este embargo ha incentivado a China para innovar y buscar mejores soluciones
  • Algo similar ya sucedió hace 2.000 años con una disputa entre Egipto y Pérgamo

Quizá la historia no siempre se repita, pero lo que sí es cierto es que hay eventos y ciclos que se parecen mucho unos a otros. No solo por los conflictos, guerras o rivalidades que perduran siglos, también otros acontecimientos menos conocidos se repiten en la actualidad con diferentes protagonistas, pero con situaciones subyacentes o de fondo muy similares. Un ejemplo claro es lo que ha sucedido con el intento de EEUU de evitar que China tuviera acceso a los chips más avanzados del mundo. Aunque ahora es fácil analizar y calificar este movimiento con la ventaja que otorga la retrospectiva, lo cierto es que si los dirigentes de EEUU hubieran estudiado la historia habrían visto que hace miles de años sucedió algo similar con un resultado parecido.

EEUU lleva tiempo implementando restricciones a la exportación de semiconductores avanzados y tecnología relacionada a China, con el objetivo principal de limitar el músculo de Pekín a la hora de desarrollar su propia capacidad de fabricación de chips de alta gama y fabricar sofisticados bienes de forma autónoma que necesitas grandes cantidades de estos chips. El objetivo final era obstaculizar los avances de China en la inteligencia artificial, la supercomputación y la fabricación avanzada de semiconductores. Finalmente, el resultado ha sido el contrario. China ha hecho de la necesidad virtud y ha logrado crear sus propios chips y maquinaria, que por ahora parece ser más eficiente que la de EEUU.

El propio director de Nvidia (el gran fabricante de estos chips al que EEUU pretendía proteger), Jensen Huang, ha criticado los controles a la exportación estadounidense calificándolos de "un fracaso", puesto que han impulsado a sus rivales chinos a acelerar el desarrollo de sus propios productos. Aunque Huang no ha hecho referencia a la historia, merece la pena recordar cómo una situación similar entre dos potencias se produjo hace miles de años, casi con idéntico resultado. En lugar de chips, la disputa era por el papiro, mientras que los protagonistas no eran ni EEUU ni China, sino Egipto y Pérgamo.

Una lección histórica

La civilización egipcia dominó durante siglos la producción de papiro, el material de escritura predominante en la Antigüedad. Dado que el papiro se fabricaba con juncos del valle del Nilo, Egipto poseía una suerte de monopolio sobre este recurso estratégico y, con ello, un control sobre el soporte de la palabra escrita. Este dominio económico-cultural permitió a los faraones ptolemaicos consolidar instituciones intelectuales sin parangón, como la gran biblioteca de Alejandría, abastecida por la abundancia de rollos de papiro y financiada con las riquezas del Nilo.

Sin embargo, hacia el siglo II a.C. emergió una fuerte rivalidad: otros reinos helenísticos, especialmente el de Pérgamo en Asia Menor, aspiraban a desafiar la hegemonía intelectual egipcia. El rey Átalo I fundó una biblioteca en Pérgamo y su hijo Eumenes II la amplió hasta reunir entre 200.000 y 300.000 obras, convirtiendo a la ciudad en una capital cultural casi a la altura de Alejandría. Así comenzó una 'carrera armamentística' académica en la que el mundo griego (representado por Pérgamo) competía por el saber contra la potencia egipcia de los Ptolomeos.

El embargo de Ptolomeo y el pergamino

La rivalidad libró también una batalla por los materiales de escritura. Desde la Universidad de Granada explican en un análisis que, sobre el 197 a.C., el faraón Ptolomeo V Epífanes de Egipto tomó una drástica medida: aprovechando el casi monopolio del papiro, decretó un embargo que prohibía la exportación de este soporte a Pérgamo. Su intención era clara –sin papiro, Pérgamo no podría copiar libros ni expandir sus fondos, quedando paralizada–. Ante la escasez forzada, el rey Eumenes II de Pérgamo impulsó una solución ingeniosa: emplear pieles tratadas de animales (ovejas, cabras, terneros) como nuevo soporte de escritura. Así se perfeccionó e introdujo en gran escala el pergamino. La tradición antigua (recogida por Plinio el Viejo y Varrón) atribuye a este episodio la 'invención' del pergamino. La aportación de Pérgamo fue mejorar la técnica de preparación de las pieles y masificar su uso como alternativa viable, por lo que el material terminó llevando el nombre de la ciudad.

Paradójicamente, la estrategia egipcia resultó contraproducente: lejos de ceder, Pérgamo se fortaleció al independizarse del papiro y volcarse de lleno a la producción de pergamino. El uso generalizado de este nuevo material minó el monopolio comercial de Egipto sobre los soportes de escritura y redujo su influencia económica en el mercado del conocimiento. Al mismo tiempo, Pérgamo afianzó su posición como centro intelectual: su biblioteca (que llegó a rivalizar en tamaño y calidad con la de Alejandría) consagró a la ciudad como una capital cultural de primer orden en el mundo helenístico.

Ahora cambien papiro y pergamino por chips, Pérgamo por China y Egipto por EEUU, y vuelvan a leer toda la historia de nuevo. Lo cierto es que el parecido parece innegable y la calificación del CEO de Nvidia de "error" a los controles a las exportaciones de chips a China parece tener sentido. Ahora que China está superando a EEUU o está en camino de ello, parece que habría sido más inteligente y lucrativo vender directamente los chips a China y sacar cierto beneficio económico, sabiendo además que están usando tu tecnología. Sin embargo, parece que ya es demasiado tarde para esto.

Volviendo a la Antigüedad, la adopción del pergamino no solo transformó el mundo clásico, sino que sentó las bases para la transmisión del saber en los siglos posteriores. Ahora la gran pregunta es si el futuro de las próximas décadas estará propulsado del mismo modo por los chips y la IA china.

La tecnología china no para de ganar terreno

Las quejas desesperadas del CEO de Nvidia parecen arrojar algo de luz a esa pregunta. El miércoles pasado, en una conferencia de prensa en la feria tecnológica Computex de Taipéi, declaró que los controles de exportación habían impulsado a sus rivales chinos, liderados por el gigante tecnológico Huawei, a desarrollar hardware de IA competitivo. "Hace cuatro años, Nvidia tenía el 95% de la cuota de mercado en China. Hoy, es solo del 50%", afirmó. "El resto es tecnología china". Huang añadió que "los investigadores chinos de IA usarán sus propios chips. Usarán los de segunda categoría. Las empresas locales están muy decididas y los controles de exportación les dieron el impulso, y el apoyo gubernamental aceleró su desarrollo. Nuestra competencia en China es intensa".

Cabe recordar que, en abril, la administración Trump prohibió a Nvidia vender el H20, su chip de IA diluido, adaptado para cumplir con los antiguos controles de exportación, lo que provocó una depreciación de 5.500 millones de dólares en la empresa. Huang reiteró que Nvidia no tenía planes de lanzar otro chip 'Hopper' para el mercado chino, afirmando que la empresa ya había "degradado el chip gravemente".

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